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Columna de Opinión Juan Carlos Jobet: Chile y su camino hacia el H2


 

Por Juan Carlos Jobet, Ministro de Energía y Minería de Chile


Hace un mes, Chile fue anfitrión de la cumbre internacional más importante de energías limpias e innovación, CEM12/ MI-6. Tuvimos el honor de contar con la participación de renombrados Jefes de Estado, Ministros de más de 30 países y destacados panelistas: como John Kerry, António Guterres, Bill Gates, Patricia Espinosa, Michael Bloomberg, Mariana Mazzucato, Gonzalo Muñoz, Nigel Topping, Angela Wilkinson y Bertrand Piccard, y muchos otros líderes internacionales.

Como Ministerio de Energía y Gobierno de Chile, quisimos acoger el reto de organizar este evento con entusiasmo y ha sido un privilegio desempeñar un papel tan importante en la cooperación internacional en materia de clima y energía.

Somos un país pequeño, con un impacto menor en las emisiones globales. Sin embargo, desde nuestra presidencia de la COP 25, que comenzó en diciembre de 2019, el camino de Chile hacia la carbono neutralidad ha ganado un lugar importante dentro de las economías más desarrolladas del mundo. Hemos cimentado la credibilidad y el éxito de nuestro enfoque a través de acciones concretas en la urgente necesidad de un cambio rápido.

Uno de los grandes anuncios de la cumbre fue el lanzamiento de la misión de hidrógeno limpio que lideraremos como país, junto a Australia, Reino Unido y la Unión Europea. A través de este nuevo grupo, buscaremos reducir los costos del hidrógeno limpio a 2 dólares/kg para 2030. Objetivo que viene a complementar las metas que nos establecimos en nuestra Estrategia Nacional de hidrógeno verde que lanzamos en noviembre del año pasado.

Es a través de esta Estrategia que nos hemos propuesto contar con 5 GW de capacidad de electrólisis en desarrollo al 2025, producir el hidrógeno verde más barato del planeta para 2030 y estar entre los 3 principales exportadores para 2040.

Esto sin dudas que nos permitirá desarrollar en el país la industria del hidrógeno verde y situar a Chile entre los principales productores y exportadores del mundo de este combustible renovable al 2040.

Una de las acciones clave contempladas en la estrategia son el desarrollo de capacidades y transferencia de conocimientos para satisfacer las necesidades de capital humano que demandará esta nueva industria y el involucramiento de las comunidades y grupos de interés locales, para asegurar una participación temprana y continua y para aumentar el valor que pueden capturar los proveedores locales.

Cuando lanzamos la Estrategia Nacional de Hidrógeno verde en noviembre, contábamos con 20 proyectos para desarrollar hidrógeno verde. Hoy hay más de 40 iniciativas para producir o consumir dicho combustible, lo que significa, que desde Chile, estamos generando un cambio de paradigma en la matriz productiva de nuestra economía y siendo pioneros a nivel mundial.

Y justamente con esta nueva misión que lideraremos queremos acelerar la innovación de energía limpia pública y privada para abordar el cambio climático, hacer que la energía limpia sea asequible para los consumidores, crear empleos verdes y tomar decisiones que permitan actuar con rapidez en materia de transformación energética.
Nos asociamos con varios de nuestros futuros competidores en esta industria, centrándonos, en la colaboración en esta fase inicial para fomentar un mercado que se estima que crecerá hasta los 25.000 millones de dólares en 2030, lo suficientemente grande como para que todos desempeñemos un papel importante. Estamos convencidos de que la cooperación en investigación, desarrollo e innovación será esencial para acelerar el despliegue y el uso del bien llamado combustible del futuro.

El anuncio de esta misión es una excelente noticia, considerando que como consecuencia de la crisis de COVID-19, tenemos una oportunidad sin precedentes para reactivar nuestra economía, agregando iniciativas al paquete de medidas fiscales que se centran en el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar de los ciudadanos. Para ello es necesario examinar cuidadosamente el sector de la energía como motor del desarrollo, orientando y fortaleciendo el actual programa de transición energética con miras a lograr la carbono neutralidad.

El potencial que tiene Chile en energías limpias es inmenso: en el norte tenemos la mejor radiación solar más alta del planeta, y en el sur los vientos más fuertes y constantes. Aprovechar este potencial – el de producir 70 veces la capacidad actual de generación eléctrica – es el que nos permitirá desarrollar la nueva industria del hidrógeno verde en Chile.

Seguiremos trabajando en esta dirección para hacer del sector energético uno de los pilares fundamentales de la recuperación económica de Chile y el mundo. Porque la energía está en el corazón de esa oportunidad.


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